Biografía de Miguel Ángel Asturias

Miguel Ángel Asturias Rosales (Ciudad de Guatemala, Guatemala, 19 de octubre de 1899 – Madrid, España, 9 de junio de 1974). Escritor, diplomático y periodista, de origen guatemalteco, considera como una de las voces más importantes de la literatura de este país, así como de las Letras latinoamericanas, en donde se erige como uno de los máximos representantes del Boom latinoamericano.

En Guatemala es tenido en gran estima por el interés que sintió desde el principio por colocar su atención en la cultura indígena, en especial la guatemalteca, fuente de la cual estudió especialmente la mitología y las leyendas, que ocuparon su imaginación desde pequeño. Así mismo, Asturias se convirtió, dentro del mundo intelectual latinoamericano, en el pionero de proponer a la Antropología y a la Lingüística como disciplinas esenciales para abordar el estudio de la Literatura, así como para su propia producción. En cuanto a sus influencias, la Crítica también señala la gran afinidad que sintió este escritor con el Surrealismo, así como con el Modernismo, siendo identificado incluso como uno de los hombres de letras que más influencia de esta movimiento imprimió en las letras latinoamericanas.

Primeros años

De acuerdo a sus biógrafos, Miguel Ángel Asturias nació el 19 de octubre de 1899, en la Ciudad de Guatemala, Guatemala, convirtiéndose en el primer hijo del matrimonio conformado por el juez Ernesto Asturias Girón, y su esposa María Rosales de Asturias, quien ejercía como maestra. De buena posición, esta familia mantuvo ciertas comodidades, aun cuando en el año 1906, el padre de Miguel Ángel Asturias perdió su trabajo, por haber liberado –como Juez que era- a unos estudiantes apresados por protestar contra el régimen de Manuel Estrada Cabrera. Sin ingresos, la familia entera tuvo que mudarse a casa de los abuelos del futuro escritor, ubicada en Salamá.

Sin embargo, lo que pudo ser simplemente una circunstancia más en la vida del pequeño Miguel Ángel, se convirtió en una oportunidad que cambiaría para siempre su visión, dándole entrada a otro universo cultural: el indígena, el cual llegó de la mano de su niñera, Lola Reyes, mujer indígena a quien le fue destinada la misión de cuidar a los pequeños –Miguel Ángel y su hermano menor- la cual cumplió llenando aquellas cabezas infantiles de los mitos, cuentos y leyendas de su pueblo, y que tendrían una influencia perenne en su desarrollo como escritor.

En las tierra de los abuelos pasarían tres años, hasta que en 1908, la familia decidió regresar a Ciudad de Guatemala, Miguel Ángel Asturias tenía nueve años de edad. A pesar de que su padre no conseguía retomar sus funciones de Juez, la familia decidió emprender un negocio propio, ingresando entonces en el rubro de las tiendas de suministros, actividad que empezaron a ejercer entonces en el barrio La Parroquia Vieja, donde permanecerían los próximos años.

Educación académica

Con respecto a los estudios seguidos por este escritor latinoamericano, las distintas fuentes biográficas han indicado que Miguel Ángel Asturias cursó sus primeros años escolares en el Colegio del Padre Pedro, donde después de unos años se retiró, para continuar su formación en el Colegio del Padre Solís. Algunos de los estudiosos de su obra afirman que durante estos años adolescentes, y debido a la gran impresión que había dejado en el autor la experiencia vivida con su padre y la dictadura, Asturias comenzó a concebir el argumento de El Señor Presidente, llegando incluso, en esta época, a escribir un primer borrador, de lo que se convertiría años más adelante en una de sus obras más afamadas. En cuanto a su bachillerato, Miguel Ángel Asturias salió egresado finalmente del Instituto Nacional Central para Varones, en donde completó estudios del bachiller en Ciencias y Letras.

Así mismo, ingresó a la Facultad de Medicina, donde sin embargo permaneció sólo un año, antes de definir su vocación, y detrás de los pasos de su padre, cursó y culminó estudios de abogacía en la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado de la Universidad Nacional, de donde se recibió en 1923. No obstante, su graduación estuvo embestida en honores, pues su tesis de grado, titulada El problema social indio, se hizo merecedora del Premio Gálvez. Así mismo, Miguel Ángel Asturias fue embestido con el Premio Falla, por haberse erigido como el mejor estudiante de la Facultad.

Inicios políticos

Los años universitarios también constituyeron el momento en el cual Miguel Ángel Asturias entró de lleno en el activismo político, pues además de algunas actividades como la fundación de la Asociación de Estudiantes Universitarios de la Universidad Nacional, Asturias participó en el grupo La Tribuna del Partido, el cual protagonizó en 1920 el levantamiento que resultó en el derrocamiento del dictador Manuel Estrada Cabrera, hecho que los hizo pasar a la historia, tanto a Asturias como a sus compañeros de lucha como la Generación del 20.

Traslado a París

Una vez recibido de Abogado, Miguel Ángel Asturias dirigió sus pasos hacia Europa, en donde se radicó en París, ciudad en donde ingresó en la Universidad de la Sorbona, a fin de estudiar Etnología. No obstante, el ambiente cultural parisino influiría radicalmente en su visión del Arte, empapándose rápidamente del surrealismo producido bajo el influjo de Bretón. Así mismo, el contacto con los escritores de Montparnasse lo llevaría al nacimiento de su propia pluma. Es en estos años, en París, donde Miguel Ángel Asturias se entrega por primera vez al arte de escribir, dándole vida a numerosos poemas y varias obras de ficción. Empero, el tema indígena latinoamericano no había abandonado su horizonte creativo, por lo que en el año 1925 se entregaría a una tarea titánica, que le tomaría las próximas cuatro décadas: traducir al español, desde el idioma maya, el Popol Vuh, libro sagrado y fundamental de esta cultura.

Regreso a Guatemala

Después de diez años de vida en París, Asturias regresó a Guatemala en 1933. Empero, el reencuentro con su patria no fue del todo placentero, pues Asturias se topó de frente con un nuevo régimen dictatorial, esta vez ejercido por Jorge Ubico. Desde el momento de su llegada, Asturias se dedicó al oficio del periodismo, fundando incluso medios como El diario del aire, revista que creó en 1933. Así mismo, seguía entregado a la escritura de Poesía. En lo personal, en 1939, Asturias contrajo matrimonio con Clemencia Amado, mujer con la que tuvo dos hijos, y con la que permaneció casado por catorce años, para divorciarse en 1947.

A pesar de la Dictadura, Asturias pudo ser elegido como diputado del Congreso Nacional en el año 1942, dos años antes de que derrocaran a Ubico, caída que dio paso a la presidencia de Juan José Arévalo. En 1946, Miguel Ángel Asturias comienza una carrera Diplomática, función que ejerce en varios países latinoamericanos, lo que le permite entrar también de manera directa con otras culturas de la región, hecho que por su puesto siguió alimentando su pluma, la cual tuvo constante actividad durante estos años.

Expatriación

Cónsono con sus filiaciones e ideales políticos, Asturias apoyó frontalmente a Jacobo Arbenz en su corta presidencia, la cual a su término dio paso al gobierno de Carlos Castillo Armas, coronel de férreo carácter, que de inmediato ordenó la expulsión del país de Miguel Ángel Asturias, no sin antes despojarlo de su nacionalidad guatelmateca. Era el año 1954. Para ese entonces, Asturias estaba casado con Blanca Mora y Araujo, mujer de nacionalidad argentina, razón ésta que hizo que la pareja decidiera radicarse en Buenos Aires, a raíz de la situación consular de su marido. Durante los ocho años que permanecieran en Argentina, Asturias continuó con su oficio de escritor, produciendo varias obras en esta época, entre las que destaca Week-end, la cual por cierto dedicó a su esposa.

Regreso a Europa

Sin embargo, el destino marcaría nuevos desplazamientos, puesto que los cambios de gobierno en Argentina, dejarían a Asturias nuevamente en contracorriente con el poder central, por lo que en 1962 debió tomar nuevamente su vida y buscar una casa dónde ser aceptado. En esta ocasión, Europa se situó en el horizonte, por lo que la pareja se radicó en Génova, en donde continuó escribiendo. Para esa época, la pluma de Miguel Ángel Asturias ya era cotizada y admirada en varias latitudes.

Rehabilitación

No obstante, para beneplácito de este escritor, su situación consular no fue un hecho irresoluto, y en 1966, la llegada al poder de Julio César Méndez, trajo consigo otra estructura gubernamental, que corrigiendo los hechos pasados, le devolvió a este autor latinoamericano su nacionalidad guatemalteca, la posibilidad de regresar a su patria e incluso la oportunidad de continuar con su carrera diplomática, pues de inmediato fue designado como embajador de Guatemala en Francia, embestidura de la que estuvo al frente hasta 1970. Tres años antes, la Academia había reconocido la importancia de su obra literaria, otorgándole el máximo galardón del Premio Nobel de Literatura 1967, según se podía leer literalmente en el veredicto:

«Por sus logros literarios vivos, fuertemente arraigados en los rasgos nacionales y las tradiciones de los pueblos indígenas de América Latina».

Fallecimiento

Finalmente, el 9 de junio de 1974, este máximo exponente de la Literatura latinoamericana perdió la batalla frente al cáncer. Aun cuando su muerte acaeció en Madrid, España, sus restos fueron llevados a París, en donde fueron inhumados en el cementerio de Père Lachaise. A su muerte, Miguel Ángel Asturias dejó una gran obra literaria, que además de sus rasgos surrealistas y modernistas, abordó, ensalzó y proyecto la cultura propia latinoamericana, así como la riqueza de sus mitos, leyendas, costumbres y arquetipos.

Obras literarias

A pesar de que su obra se encuentra constituida por muchos más títulos, la mayoría de las fuentes optan por hacer acopio de sus obras más destacadas, las cuales –resulta pertinente- pueden ser presentadas de acuerdo también a su género, tal como se muestra a continuación:

  • Novelas: El señor presidente (1943); Hombres de maíz (1949); Viento fuerte (1950); El papa verde (1954); Los ojos de los enterrados (1960); El alhajadito (1961); Mulata de tal (1963);  Maladrón (Epopeya de los Andes verdes, 1969); Viernes de dolores (1972).
  • Cuentos: Rayito de estrella (1925); Leyendas de Guatemala (1930); Week-end en Guatemala (1956);  Clarivigilia primaveral (1965); El espejo de Lida Sal (1967); Tres de cuatro soles (1971).
  • Teatro: Soluna; comedia prodigiosa en dos jornadas y un final (1955); La audiencia de los confines. Crónica en tres andanzas (1957); El Rey de la Altanería (1968).
  • Poesía: Rayito de estrella, fantomima (1929); Emulo Lipolidón: fantomima (1935); Sonetos (1936);  Alclasán, fantomima (1940); Con el rehén en los dientes: Canto a Francia (1942); Anoche, 10 de marzo de 1543 (1943); Poesía: Sien de alondra (1949); Ejercicios poéticos en forma de soneto sobre temas de Horacio (1951); Alto es el Sur: Canto a la Argentina (1952); Bolívar: Canto al Libertador (1955); Nombre custodio e imagen pasajera (1959); Clarivigilia primaveral (1965); Sonetos de Italia (1965).
  • Ensayos: Sociología guatemalteca: El problema social del indio (tesis, 1923); La arquitectura de la vida nueva (1928); Carta aérea a mis amigos de América (1952); Latinoamérica y otros ensayos (1968); Comiendo en Hungría (relato de viajes, co-escrito con Pablo Neruda, 1969); Rumania; su nueva imagen (1964); América, fábula de fábulas y otros ensayos (1972).

Imagen: prensalibre.com

Biografía de Miguel Ángel Asturias
enero 27, 2017

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