¿Cómo describir a una persona?

Libros y literatura

Definición de Descripción

En el ámbito del Lenguaje, se conoce como descripción al texto cuyo principal objetivo es dar cuenta de las características y datos más relevantes sobre la apariencia de una persona, un lugar o incluso un acontecimiento, a fin de poder transmitir al interlocutor un mensaje que le permita hacerse una imagen mental de aquello que solo ha visto o ve el hablante o escritor.

Estructura de la descripción de una persona

Con respecto a cómo diseñar o estructurar una descripción puntual, en términos literarios, lo primero que se debe hacer es precisar la entidad que se va a describir, pues será esta información básica la que orientará el sentido y las partes que tendrá el texto descriptivo. En caso de que la entidad a describir sea una persona, entonces de deberá proceder a apuntar datos generales y precisos del sujeto, a fin de poder elaborar un cuadro completo de las características de esta persona, que permita a cualquier otra imaginársela o saber cómo luce.

A continuación, resulta entonces pertinente apuntar cada uno de los niveles a desarrollar durante la descripción de una persona:

Rasgos de Identidad

Como rasgos de identidad, como su nombre lo indica, serán aquellos datos que apunten hacia la identidad civil o social de un individuo. Estos principalmente hacen que la persona descrita también sea ubicada en un contexto social por parte del escritor, en aras de procurar el entendimiento de su lector.  Algunos de estos rasgos son los siguientes:

  • Nombre: constituye el primer elemento identificador de una persona. Si se conoce debe ser uno de los primeros datos que deben apuntarse en una biografía.
  • Género: igualmente, un factor identitario de un individuo es el género que representa, es decir si ejerce la identidad de hombre o mujer.
  • Edad: también se debe señalar la edad, tanto la precisa –si se conoce- como la que aparenta la persona.
  • Profesión: otro de los datos que pueden enriquecer una descripción es señalar la ocupación de la persona, si se conoce o es evidente, por algún uniforme o contexto que la indique.

Rasgos Generales

En segundo lugar, la descripción de una persona debería abarcar los rasgos generales de ésta, es decir, aquellas características que la hacen resaltar en un grupo de personas, haciéndola fácilmente identificable a simple vista. Se comienza por este tipo de rasgos, cónsonos con la tradición de orientar las descripciones desde los aspectos más amplios y macros, hacia los más detallistas y micros. Con referencia a esto, se podría decir entonces que los rasos generales son los siguientes:

  • Altura: es uno de los primero rasgos generales a detallar, a fin de que el interlocutor conozca si es una persona baja, alta o mediada, a quien se refiere la descripción.
  • Contextura: seguidamente, la persona que realiza la descripción deberá señalar la contextura de la persona que es descrita, a fin de poder indicarle a su interlocutor entonces si se trata de un individuo grueso, mediano o por el contrario delgado.
  • Color de piel: otro rasgo distintivo, que puede ser observado a simple vista es el color de la piel, la cual debe apuntarse si es caucásica, trigeña, aceitunada, asiática o afrodescendiente.
  • Color de cabello: así mismo, la persona que realiza la descripción deberá señalar cuál es el color de cabello del individuo objeto de su descripción, a fin de indicar si éste cuenta con cabello rubio, castaño, negro, blanco, gris, o cualquier otra opción cromática.
  • Largo del cabello: este es otro dato que resulta relevante a la hora de describir una persona, pues es un rasgo distintivo, que indica si la persona es de cabello corto, largo o mediano.
  • Vestido: también se acostumbra a incluir la vestimenta de una persona, más si la descripción no se hace en términos generales, sino contextualizada a un acontecimiento o episodio específico.

Rasgos específicos

Posteriormente, se deberán entonces apuntar en la descripción aquellos rasgos un poco más precisos, que no se perciben a simple vista, sino que por el contrario deben ser vistos con más detalle, pero que sin embargo son sumamente útiles para terminar de dar una descripción mucho más específica. Entre los rasgos contemplados en esta sección de la biografía, se encuentran los siguientes:

  • Aspectos del rostro: tal vez uno de los rasgos específicos de mayor relevancia para la descripción de un sujeto sean aquellos referentes a su rostro. En este sentido, se recomienda precisar la forma del rostro, apariencia del cutis, grosor y forma de los labios, color de los ojos, formas y tamaños de la nariz, entre otras señas particulares.

Rasgos psicológicos

Finalmente, los expertos en este tipo de textos han expresado que una descripción, orientada a dar cuenta de un individuo, está totalmente completa cuando en sus líneas incluye un apartado para describir algunos rasgos de la personalidad o comportamiento del individuo, pues una persona no es solamente los rasgos físicos que la conforman, sino también los aspectos psicológicos que constituyen sus comportamientos y pensamientos.

Imagen: pixabay.com

¿Cómo describir a una persona?

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