Ejemplo de la Teoría de Leech

De acuerdo al portal de Instituto Virtual Cervantes, dentro de la Lingüística se maneja la teoría de la Cortesía, la cual tiende a ser definida como el conjunto de estrategias comunicativas que los hablantes colocan en juego, a la hora de reducir o mitigar las tensiones que pueden crearse cuando existe competencia o conflicto entre los objetivos de ambos participantes de una conversación.


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Cortesía versus Principio de Cooperación

En este sentido, la página de este instituto lingüístico también hace hincapié en que la Cortesía puede ser identificado como el punto antagónico de lo que se conoce también en Lingüística como Principio de Cooperación, acto descrito por Herbert Paul Grice  como el compendio de máximas de comunicación que buscan transmitir la información precisa, de la forma más concisa, sin reparar o matizar dicho contenido a través de normas de cortesía, o un tratamiento moderado de la información.

En dicho sentido, se podría establecer un claro ejemplo de los distintos resultados comunicativos que un hablante podría obtener, a la hora de manejarse por estas dos estrategias comunicacionales y sus distintos objetivos:

  • Principio de cooperación: el feto es inviable. (El objetivo del médico-hablante es transmitir a los padres la situación de su hijo, y la realidad de que su vida no prosperará).
  • Cortesía: la ecografía ha revelado algunos hallazgos preocupantes en cuanto a la apariencia y salud del feto. Debemos prepararnos para lo peor en los próximos días. (El objetivo del médico-hablante es transmitir la información de la forma más delicada y suave posible, a fin de no causar daños emocionales en el receptor del mensaje, en este caso los padres).

Teoría de Cortesía de Leech

A pesar de que son varias las teorías que se encargan de abordar las distintas estrategias de la comunicación que se dan en torno a la Cortesía, la teoría del lingüísta Geoffrey Neil Leech, expuesta en el año 1983, parece cobrar especial atención de parte de esta disciplina, pues es considerada una de las más completas, acercándose en cuanto al planteamiento de su definición y máximas a teorías como el Principio de Cooperación.

En cuanto a su definición, G. Leech comienza por asumir la cortesía como un principio comunicacional que cumple la función de regular la conducta verbal, haciendo que el hablante se sitúe en un punto medio entre las respectivas distancias que le imponen los rangos y tratos sociales y su intensión. De esta forma, los hablantes logran ubicarse por encima de sus pulsiones primitivas, a fin de mantener un equilibrio social, a pesar de que lo comunicado afecte a su receptor de forma negativa.

Así mismo, este lingüista británico, plantea esquemáticamente su teoría sobre la cortesía, planteando la situación del hablante, frente al acto cortés, en términos de costo o beneficio por parte del destinatario o receptor. En este sentido, de acuerdo a la teoría de Leech, entre menor sea el coste del receptor, mayor será la cortesía empleada, pues el beneficio de este hablante demostrará que el emisor se ha mantenido plegado a las intenciones y máximas de la cortesía, por el contrario entre menor sea el beneficio del receptor mayor será el nivel de descortesía. Para verlo más gráficamente, el esquema que Leech plantea podría exponerse así:

Mayor beneficio de parte del receptor, menor coste y mayor cortesía

Menor beneficio de parte del receptor, mayor coste y menor cortesía

Clasificación de intenciones

En correspondencia con la definición de estrategias que pueden llevar al hablante a establecer una comunicación mucho más cortés, pensada en términos de coste-beneficio para el receptor, Leech se da a la tarea de presentar una clasificación de intenciones, basadas en cuatro categorías que abarcan desde el punto de máxima cortesía hasta la comunicación más negativa en términos comunicacionales. A continuación, una descripción de estas intenciones comunicativas:

  • Acciones que apoyan la cortesía: descritas como acciones y comunicaciones establecidas con la intención de producir un efecto placentero en el receptor, puede ser un cumplido o felicitación.
  • Acciones indiferentes en términos de cortesía: son acciones que no buscan provocar placer en el receptor, pero tampoco lo contrario.
  • Acciones en conflicto con la cortesía: son acciones que entran en conflicto con el concepto de cortesía, pues buscan alterar el estado del hablante, a fin de que éste responda a los deseos del emisor.
  • Acciones contra la relación de los hablantes: acciones claramente dirigidas a romper o enturbiar la relación de los hablantes. No existe cortesía, y por el contrario se busca afectar emocionalmente al hablante.

Así mismo, G. Leech destaca que en el acto comunicativo acciones como el tacto, la generosidad, la modestia, la simpatía, la aprobación y el acuerdo son algunas de las máximas que un hablante puede emplear como parte de las estrategias emprendidas con la intensión de conservar la cortesía entre él y el receptor.

Ejemplos de la Teoría de Leech

Vistas las intenciones y máximas comunicativas descritas por G. Leech, las cuales son identificadas como garantes o no del nivel de cortesía dentro de una comunicación verbal, cabe también hacer algunos ejemplos de las distintas manifestaciones de estas expresiones. A continuación, algunos de ellos:

  • Buenos días, sería tan amable de facilitarme el teléfono del licenciado Rodríguez. (Acción en conflicto con la cortesía, por establecer una petición, pero que se dan dentro de la máxima de la simpatía.
  • Te ves hermosa con ese vestido. (Acción que apoya la cortesía, y que se da de acuerdo con la máxima de la generosidad).
  • En el día de hoy, el mueble llegó en perfecto estado, tal como se había prometido en las clausulas discutidas durante la firma del contrato. (Acción que es indiferente de la cortesía, aun cuando se dé bajo la máxima del acuerdo).
  • Creo que eres un prepotente, incapaz de contemplar las necesidades de los otros. (Por constituir un insulto, esta comunicación entraría dentro de las acciones en contra de la cortesía, y no correspondería a ninguna de las máximas planteadas por G. Leech.

Finalmente es pertinente resaltar que este tipo de cortesía está relacionado directamente con la intensión y códigos culturales a los que pertenecen los hablantes, más allá de las meras construcciones verbales, puesto que éstas pueden ser interpretadas de distintas formas, según las distintas situaciones sociales, relaciones interpersonales y contextos culturales.

Imagen: pixabay.com

Ejemplo de la Teoría de Leech
mayo 18, 2016
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