El engaño del «desarrollo»

¿VALE MÁS EL AGUA DE TODA UNA CIUDAD QUE LOS INTERESES DE UNOS POCOS?


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A lo largo de la historia de este sistema social implantado por Europa en América, se han cometido crímenes muy graves contra la naturaleza y la misma población; sus autores intelectuales maquillan todo con la palabra: “desarrollo”.

“Todo sea por el progreso y el desarrollo”.  Con esta frase convencen a un pueblo ingenuo e inundado de alcohol y creencias absurdas, de que se deben sacrificar los recursos naturales como el agua, la flora y la fauna, para lograr dizque modernizarnos.

Así es como diversos negociantes de la minería, desde hace varios años, se han adentrado más y más en el departamento de Boyacá, extrayendo carbón en los páramos, talando los bosques nativos, rompiendo las montañas, en fin, arrasando con lo que encuentren de naturaleza.

Sólo basta con mirar hacia la montaña donde se ubica la vereda de Tocogua en el municipio de Duitama. Allí, funciona en la actualidad una mina de la empresa ARGOS, denominada ‘San Antonio’, en un lugar donde antes brotaban hermosos y opulentos aljibes, incluso aguas termales, de los que no quedan ni el rastro. Ahora es un desierto con una erosión que permite vislumbrar un desastre  ecológico de grandes proporciones. Dando un recorrido completo por esta zona, sólo se observa una montaña completamente hueca, a causa de las explosiones que utilizan para perforar.

Los habitantes más antiguos de esa vereda y algunos ciudadanos de antaño, relatan que esa montaña era uno de los recursos naturales más hermosos e importantes para toda esta región, con unos nacimientos de agua cristalina y abundante, de donde incluso, se surtía el municipio. Carmenza  Sánchez,  nacida en Duitama en 1935, cuenta que “ese sector contaba con unas fuentes hídricas bastante atractivas que llamaban la atención y la visita de muchas personas, pero cuando tenía como 10 años de edad, todo cambió para siempre”.

La explotación cementera  en esa zona  se realiza desde hace más de 60 años. Primero comenzó con  Paz del Río, luego Holcim y ahora Argos, empresa que en este momento explota recebo y material para Paz del Río.

PELIGRA EL AGUA EN LOS PÁRAMOS

Para nadie es un secreto que una de las mayores fuentes hídricas son los páramos. Lo que sí se desconoce es la situación que afronta nuestro paramo Pan de Azúcar – La Rusia. De allí se surte gran parte del agua de la ciudad, Empoduitama y los acueductos veredales, pero el sector minero acompañado de los políticos convenientes, han intentado por todos los medios apropiarse y explotar estas reservas naturales.

Por ejemplo, Ingeominas en el Registro Minero Nacional, otorga el contrato de concesión GGR-141 de fecha 03 de noviembre de 2009 para la explotación de carbón en área ubicada en las veredas de San Antonio Norte, Pradera y San Antonio Sur, con el cual se inicia el proceso para dar cumplimiento a las fases de exploración y posterior explotación en nuestras tierras. Además, Corpoboyacá según Auto 2069 de fecha 23 de septiembre de 2010, admite la solicitud de licencia ambiental de dicho contrato. Valdría la pena reflexionar profundamente en Corpoboyacá: sus orígenes, sus objetivos, sus acciones y sus relaciones.

La mayor parte de agua proveniente de los páramos, se filtra y fluye de manera subterránea, por lo que también habría que analizar detenidamente, el resultado de la combinación del líquido valioso con los químicos y explosivos empleados en la explotación de carbón.

LA EXPLOTACIÓN DE PETRÓLEO, ¡EL MAYOR DE LOS PELIGROS!

Las masas populares han creído que el famoso y promocionado “Fenómeno del Niño” es la causa caussorum de la terrible escases de agua que comienza a vivirse. Pero la realidad es que las petroleras la están agotando por completo.

No bastándole a los Gobiernos de turno con todas las “dádivas y regalías” de los carboneros, cementeros y otros sectores de la minería, ahora han recibido con los brazos abiertos a los mayores asesinos del ecosistema: las petroleras. El caso más cercano, contundente y de alta gravedad es el del municipio de Corrales.

Desde hace un tiempo considerable, se llevan ejecutando arduas tareas de exploración y explotación de petróleo en esta región, por parte de la multinacional ‘OMEGA ENERGY’. Obviamente, los resultados nefastos no se han hecho esperar: terribles fugas de gas que amenazan la seguridad de los habitantes y la fauna, pero lo más espantoso: el consumo desmedido de agua, la cual está escaseando en todo Boyacá.

Esta multinacional cuenta con dos pozos que producen más de 1.100 barriles de petróleo, para lo cual deben emplear explosiones subterráneas que lógicamente desestabiliza el medio ambiente en general y ocasiona consecuencias nefastas en nuestro nivel de vida, especialmente la salud.

Entonces, podríamos preguntarnos para concluir: ¿cuál es la realidad de la escases de agua? ¿Se estarán favoreciendo unos pocos intereses a costa de toda una comunidad? ¿queremos agua o desarrollo?

El engaño del «desarrollo»
marzo 24, 2015
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