Ensayo crítico sobre la educación

Estanislao Zuleta, ya planteó en forma concreta que la educación es un campo de combate, y que es a un tiempo tan especializada y tan elemental, que un egresado de bachillerato sabe mucho, pero al tiempo muy dificilmente lo reciben en un trabajo para nada.

Ensayo crítico sobre la educación

Pues bien, lejos de querer preparar un ensayo a la altura de Zuleta, sí deseo dejar mi percepción personal y el interrogante con respecto a si la educación realmente educa, o si sólo es un requisito, un formalismo, un extenso recorrido para conseguir un título, un diploma.

¿La educación realmente educa?

Debemos diferenciar entre el hecho de educar, el hecho de memorizar algo y el hecho de aprender y practicar normas de urbanidad.

Cuando un estudiante desea pasar todas las materias como el mejor alumno, sólo debe memorizar. Entre más memoria tenga, entre más capacidad de recordar lo que el profesor explica -como un loro-, más posibilidades tiene de ser el mejor alumno de la clase. Pero esto no implica que ese estudiante sea inteligente o que se esté educando o que sea el más moral y ético, y que actúe con ética.

El sistema de educación actual no genera personas éticas, cívicas, de incorruptibilidad moral. Debería ser así, a despecho que no es un monasterio, pero debería contribuir a eso.

Pero lo más triste es que tampoco enseña a las personas a ser inteligentes y -menos que menos- a vivir con inteligencia, a vivir inteligentemente (por lo que lo esencial es memorizar, y no ejercitar la inventiva).

De modo que ya tenemos dos aspectos capitales en los que está fallando.

Ahora bien, ¿qué significa educación? ¿Qué es educar? Significa conducir hacia el conocimiento. Hacia el conocimiento ¿de qué? Hacia un conocimiento íntegro, de todo, de sí mismo, del sistema, del funcionalismo del universo, etc.

Sin embargo, los estudiantes no se conocen a sí mismo, y es lamentable que esto suceda. Las personas nacen y mueren sin conocer el objetivo de sus vidas. Eso es muy triste; es como estar en un trabajo y desconocer qué son las labores que debe realizar en ese trabajo. Es como estar en un trabajo y nunca plantearse el hecho de cómo llegó ahí.

La educación debería crear ciudadanos concientes y despiertos, pero lo que hace es sumirlos en la ignorancia. Educar significa conducir al conocimiento, pero el sistema de educación actual no está diseñado para ello. ¿Por qué? Por que los pénsum de educación son diseñador por los dueños del mundo y del sistema, y a los dueños del mundo y del sistema no les conviene que le gente despierte, sino que sigan haciendo parte del sistema como una suerte de esclavos. Sí, uno se educa con el objetivo de conseguir un trabajo y hacer dinero para otra persona, que a su vez -en una extensa pirámide- se lo hace a los dueños del sistema.

Así, el bachiller, la escuela secundarioa, la preparatoria, etc., nos confiere  un título que nos capacita para nada, que nos dice: tiene que seguir, siga preparándose, y así nos lleva media vida. Hace 40 años un bachiler era capaz de gerenciar una empresa; sin embargo ahora no, la educación sigue, continúa en un círculo o una especie de «industria de la educación«.

La industria de la educación

Pero ¿por qué una industria de la educaión? Vamos a ver que esto es un negocio redondo para los gobiernos.

Sirve como mecanismo de control

La razón oculta para que la educación se haga tan extensa no es porque las multitudes necesiten pasar la mitad de sus vidas estudiando (nosotros a conciencia sabemos que una carrera profesional la aprenderíamos -viendo lo realmente esencial y lo que vamos a aplicar- en dos años. Inclusive en esos dos años, seríamos especialistas en una exclusiva área del conocimiento), sino porque necesitan tener a las multitudes ocupadas en algo. ¿Qué pasaría si no fuera así? Sencillamente los gobiernos tendrían muchísisimos más desocupados que los que hay en la actualidad, y eso sería funesto, eso sería el final. La población se saldría de control, y hasta ellos mismos tendrían que buscarse algún refugio.

Sirve para mantener a la gente en la ignorancia

La educación tiene el maravilloso mecanismo que nos llena de muchos datos, de mucha información, pero permanecemos ignorantes. Es curioso, pero así es. Aprendemos muchas cosas de las que podríamos prescindir, pero no aprendemos lo esencial. Si aprendiéramos lo esencial, habría una revolución para que se acabara todo tipo de control; bien sea económico, cultural, agrario, médico (la medicina, otra olla podrida), social, etc., para que cada cual sea libre e independiente. Pero a los gobiernos les conviene que la gente permanezca ignorante, con la falsa sensación de «conocerlo todo», para poder someterla.

Sirve para sacarle dinero a la gente

El pueblo le paga al sistema educativo para que 1) los mantenga ignorantes y 2) para que les permitan ser esclavos. Sí, esclavos del sistema. Claro, se habla de trabajo, de asenso laboral, pero eso es un ropaje o algo exclusivo para unos pocos. A la mayoría del pueblo se le paga una miseria. Cuando existía la esclavitud, mal que bien los esclavos tenían derecho a comida (para seguir desempeñando sus actividades), a ropa y refugio. En la actualidad, un salario mínimo ya ni para la comida alcanza. Sin embargo, es una forma de esclavitud maquillada en la que pensamos que somos libres porque podemos ir a embriagarnos o a la discoteca.

Y lo mejor, se paga por ello. Todo un negocio redondo ¿no le parece? Ahora bien, yo no digo que no toque estudiar, que no toque prepararse (porque de seguro los del sistema se vendrán lanza en ristre). Lo que digo es que el sistema educativo, en sus mismos cimientos debería de modificarse.

Ensayo crítico sobre la educación
febrero 3, 2014
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