Forma correcta de quitarse los guantes quirúrgicos

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Las manos suelen ser las extremidades más usadas por el humano, puesto que ellas le permiten agarrar, sujetar, manipular, tocar, tocarse, moldear, señalar, entre muchas otras funciones. Por esto, también son las más expuestas a los agentes contaminantes que se encuentran sobre las superficies que se tocan, así como un vehículo transmisor de infecciones y microorganismos.

En consecuencia, es muy importante, a la hora de evitar enfermedades, infecciones y la propagación de ellas, cuidar el higiene de las manos, así como no llevarlas a otras zonas del cuerpo, como la boca, los oídos, la nariz, los ojos  o los genitales, sin estar completamente seguros de que se encuentran totalmente limpias.

¿Para qué usar los guantes quirúrgicos?

Por lo general, los virus, bacterias y demás agentes patógenos no entran por las manos, puesto que estas se encuentran protegidas por la piel, por lo que al menos que exista una herida abierta, la superficie de las manos en realidad no corre el riesgo de infectarse. Sin embargo, las manos sí pueden ser vehículo para trasmitir enfermedades entre personas o desde la superficie contaminada a otros cuerpos o al propio.

Por ende, las manos también deben ser cuidadas, a fin de que las infecciones no lleguen a la superficie de las manos. En consecuencia, una de las formas de mantenerse seguro en los ambientes contaminados es usar guantes quirúrgicos, hechos a base de látex, pues estos sirven de barrera entre el medio ambiente y la piel de las manos.

¿Cómo usar adecuadamente los guantes quirúrgicos?

Sin embargo, si los guantes quirúrgicos no se manejan adecuadamente, también pueden volverse una fuente de contagio, transmitiendo aquellas enfermedades o patógenos que se buscan evitar.

En este sentido, la mayoría de los especialistas han identificado tres momentos críticos que existen a la hora de usar estos elementos. A continuación, algunos de ellos:

Cómo deben ponerse los guantes

El primer momento crítico del uso de los guantes quirúrgicos es el momento de ponérselos, puesto que si se cometen errores podrían romperse o incluso encapsular microorganismos e infecciones. En consecuencia, a la hora de ponerse estos objetos, se deben seguir los pasos que se nombran a continuación:

  • Escoger la talla adecuada de guantes, puesto que si estos objetos son muy grandes, entonces no se podrán agarrar con fuerza los objetos, por el contrario si resultan muy pequeños entonces pueden romperse, dejando las manos expuestas.
  • Lavarse las manos adecuadamente, a fin de que la piel de las manos, además de estar protegida por los guantes esté totalmente limpia.
  • Sacar el guante que se va usar, y deslizar la mano dentro de él, de forma rápida.
  • Tratar, pese a tener guantes, de no tocar todas las superficies.
  • Una vez con los guantes puestos, se debe evitar también tocarse la cara, en especial, los ojos, la boca, los oídos o los genitales, tanto propios como ajenos, puesto que estos son entradas al organismo.

Cómo deben quitarse los guantes

Otro de los momentos de cuidado, y quizás el más crítico en cuanto a lo que se refiere en el uso de los guantes quirúrgicos, es el momento de retirarlos, puesto que podría ser también fuente de contagio. Para retirar los guantes de forma segura, se deben entonces seguir los pasos que se nombran a continuación:

  • Con la mano derecha, se pellizcará la parte exterior del guante, puesto en la mano izquierda.
  • Sujetando con los dos dedos, se deberá llevar el guante hacia la punta de los dedos de la mano en donde se encuentra puesto, buscando también voltearlo.
  • El guante que se ha retirado, y que se encuentra volteado, deberá quedar en la mano vacía.
  • Con este guante, se tomará el extremo del guante que sigue puesto, y se buscará también voltearlo, envolviendo también el guante que se ha retirado primero.
  • Hecho esto se obtiene que los guantes se han dado vuelta, se encuentran uno dentro de otro, y no constituye ningún factor de riesgo para quien se los ha quitado, o aquel que manipule la basura en donde han sido desechados.
  • Por último, la persona que se quita el guante deberá entonces lavarse las manos, para así también evitar que sobre la piel haya quedado algún agente infeccioso.

En resumen, además de tener mucho cuidado al momento de colocarse o retirarse los guantes, se debe tener también precaución en cómo se usan mientras se tienen puestos. Es decir, siempre se debe tener cuidado de no manipular –o de hacerlo con cuidado- superficies puntiagudas u objetos corta-punzantes, puesto que al romperse el guante aumenta el riesgo de infección.

Así también, en todo momento se debe ser cuidadoso de no llevarse las manos, así tengan los guantes, a la boca, los ojos, la nariz u otras cavidades. Tampoco se deben manipular los alimentos con guantes que se han usado en otros ambientes, y mucho menos comer con ellos, puesto que podrían ser fuente de infecciones.

Imagen: pixabay.com

Forma correcta de quitarse los guantes quirúrgicos

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