Historia de la fábula (resumen)

Se conoce con el nombre de Fábula a una historia fantástica, en la cual intervienen como personajes principales objetos o animales a los que el escritor les asignan atributos humano, y que casi siempre busca dejar un mensaje o enseñanza en su receptor, a través del uso de la moraleja.


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Así mismo, la Fábula versa generalmente sobre temas inherentes a los vicios o defectos de la condición humana, a fin de colocar en escena los antivalores que pueden colocar en práctica sus personajes, así como las consecuencias negativas que estos traen sobre la vida de quienes se deciden por ellos, planteando entonces una situación que puede revelarse como pedagógica, tratando de brindar educación de tipo social o cívica.

Etapas históricas de la Fábula

Con respecto a su antigüedad, algunas fuentes históricas sitúan los orígenes de este género, afirmando que éste se originó aproximadamente doscientos siglos antes del principio de esta era, evolucionando a lo largo de todos estos años, en los cuales ha cumplido funciones distintas de acuerdo a cada época y civilización. Resulta pertinente entonces hacer una breve descripción de cada una de ellas:

Origen de la Fábula

De acuerdo a lo que se registra en los anales de la historia, la Fábula se originó al menos unos dos mil años antes de Cristo, en Mesopotamia. En este sentido, los arqueólogos aportan como prueba de esta aseveración un grupo de tablillas de arcilla, en las cuales se pueden encontrar historias sobre animales con atributos humanos negativos, como por ejemplo zorros con gran astucia o elefantes que pecaban de pretenciosos. Se cree que estos textos pertenecían a centros de enseñanza, y aun cuando no presentan un objetivo moralista específico, sí se les consideran los primeros textos de este género.

Antigua Grecia

Por otra parte, los especialistas resaltan que la Fábula, tal y como se conoce hoy en día, surge realmente en Grecia, de mano del poeta Hesíodo, quien en algún momento del siglo VII a.C, produjo la Fábula del Ruiseñor, reconocida como la primera fábula genuina. En ella se cumplen las características de contar con animales a los que se les han asignado condiciones humanas, así como su claro objetivo de hacer reflexionar al interlocutor sobre el tema de la Justicia.

No obstante, sería Esopo el que lograría la canonización de este género, contando también como uno de los autores que más fábulas produjo y que más temas humanos abordó, por medio de estas breves historias, protagonizadas por animales y que terminaban con una moraleja explícita. Posteriormente, Sócrates se tomaba la molestia de recitar en verso algunas de las fábulas de este importante autor de las fábulas que más han perdurado en la cultura occidental: las fábulas de Esopo. Igualmente, por su parte, Demetrio de Falero también se tomó su tiempo para crear una compilación de estas fábulas, la cual publicó en el siglo I d.C, y que llevaba por nombre Augustana.

¿Quién era Esopo?

En cuanto a la identidad de este célebre autor de las más famosas fábulas de occidente, al igual que con Homero, pesa el manto de la duda, pues no se tienen datos históricos claros o precisos. Por contraparte, se cuenta con una historia que lo ubica como un esclavo, que fue vendido al filósofo Janto en la antigua ciudad de Samos, y que después de esperar a que su amo cumpliera con la promesa de su libertad, la consiguió absolutamente. Es a este enigmático personaje al que se le confiere el título del escritor de fábulas más importante de la antigua Grecia.

Imperio romano

Como muchísimos otros elementos culturales, la Fábula fue heredada de Grecia a Roma. En esta importante civilización antigua, varios son los autores del género que resaltan. Entre ellos se distingue por ejemplo Horacio, autor de una de las fábulas más conocidas y versionadas en occidente: El ratón de campo y el ratón de ciudad. Así mismo, el poeta Flavio Aviano se convirtió en otro de los importantes escritores del género, produciendo cerca de cuarenta fábulas, muchas de las cuales contaron con gran vitalidad hasta bien avanzada la Edad Media.

Medioevo

Durante la Edad Media, la fábula sufre una evolución, convirtiéndose más en una especie de comedia animal que cumple la función de realizar una sátira social a las instituciones establecidas. Tal vez por esta razón, durante esta época, aun cuando se siguieron publicando firmadas por un nombre, estos casi siempre correspondían a seudónimos, resaltando de esa época autores como Syntipas o Isopete. Así también, durante esta era histórica, se distinguen fábulas como aquellas publicadas durante el siglo XII, por parte de algunos clérigos, y que contó con el título de Roman de Renart. Igualmente, se destaca la obra de Nivard de Gand, la cual llegó al mundo bajo el título de Ysengrinus. Finalmente, de esta época resalta María de Francia, célebre poetiza europea, que durante el siglo XII produjo al menos 63 fábulas, bastante conocidas en su época.

Así mismo, en referencia a la historia de la fábula, fue en la Edad Media cuando Europa comenzó a conocer traducciones de antiguas fábulas de origen indio, judías y árabes. Debido a su importante contenido social y pedagógico, estas fábulas pasaron a engrosar los libros de sermones, convirtiéndose en una verdadera tradición educativa, por parte de padres y autoridades religiosas y educativas.

Renacimiento

Durante esta era, la fábula cobró nueva importancia. No obstante, es esta oportunidad dicha relevancia se enfocaba más en sus características como género que por su capacidad pedagógica, aun cuando ésta no se olvidaba. Así mismo, se le empezó a dar especial importancia a la ilustración de las fábulas, por lo que a los autores de estas historias se sumaron aquellos artistas del grabado. De esta época, los autores de fábula que más destacan son Leonardo Da Vinci, Sá Miranda, François-Joseph Desbillons, Boisard, Jean-Pons-Guillaume, y por su puesto el célebre Jean de la Fontaine, el cual se distingue por ser el único autor del género que no ha caído en el olvido.

Modernidad

En sintonía con el uso de la fábula para establecer sátiras a las instituciones sociales, en el siglo XIX se les dio un tono mucho más político. Así mismo, América también cultivó el género. De esta forma, los autores de fábulas que más resaltan durante esta época fueron Cristóbal de Beña, Juan Eugenio Hartzenbusch, el ruso Iván Krylov, José Rosas Moreno, Ambros Bierce y Beatrix Potter,

Edad contemporánea

Uno de los rasgos más llamativos de la historia de la fábula durante esta época es la de la incorporación de máquinas con atributos humanos como personajes. De esta forma, el género se vio influenciado por las imágenes y símbolos originados a raíz de la revolución industrial. En esta época resaltaron algunos importantes fabulistas como Ramón de Basterra (distinguido por ser el primero en incorporar máquinas como personajes), Jean Anouilh, Jean Chollet.

Más recientemente, durante los primeros años del siglo XXI, distingue por su trabajo literario el escritor Sabatino Scia, quien devolvió el género a su antigua vitalidad, rescatando los personajes de animales con atributos y pensamientos humanos, tal como los manejaba Esopo. No obstante, esta nueva fábula no busca dejar un mensaje moralizante en sí, sino plantear una sociedad animal y cómo sus individuos buscan por subsistir, habitar su origen natural y luchar contra el hombre. De esta forma, la Fábula lejos de centrarse en un solo vicio o defecto, brinda un escenario donde pueden exponerse todos por completos, fungiendo entonces como un reflejo de la sociedad.

Imagen: wikipedia.org

Historia de la fábula (resumen)
mayo 9, 2016
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