Historia de las diapositivas

Definición de diapositiva

En el mundo del Audiovisual, se conoce como Diapositiva a una fotografía positiva y de colores reales, la cual es hecha en un soporte transparente, contando además con la cualidad de poder ser proyectada en superficies planas, a través de su exposición a la luz y el lente de aumento de un proyector.

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Así mismo, las diapositivas son conocidas también como filminas, y por lo general su técnica no solo consiste en los medios fotoquímicos para lograr su fijación en un material transparente, sino que además son recortadas y dispuestas en marcos de cartón o plástico, facilitando de esta manera su manipulación.

Características y funciones de la Diapositiva

De acuerdo a algunas fuentes audiovisuales, al día de hoy –más allá de los archivos digitales- los profesionales, como paleontólogos y periodistas, entre otros, siguen manifestándose a favor de esta técnica, pues como suele afirmarse en la literatura fotográfica, las diapositivas tienden a durar mucho más que la fotografía hecha en un soporte de papel fotográfico, por lo que a la hora de archivar los distintos hallazgos o material documental, la Diapositiva constituye documentos duraderos en el tiempo, los cuales además –debido a su técnica- ofrece la posibilidad de ofrecer los colores reales de la fotografía tomada.

No obstante, no todo es color de rosa con esta técnica, porque así como pueden resultar mucho más duradera y resistente a los embates del paso del tiempo, también es cierto que en cuanto a sus técnicas de fijación y revelado presenta mucha más exigencias en su nivel de precisión. Un ejemplo de ello lo constituye la sensibilidad que presenta este tipo de fotografía a los errores de exposición que pueden surgir, siendo de esta forma mucho más delicada que un negativo. Igualmente, los especialistas en el arte de la fotografía afirman que el tipo más común de diapositiva es aquel hecho sobre películas de 35 mm, usando dimensiones de 50×50 mm.

Historia de la diapositiva

En cuanto a la historia de la Diapositiva, sus orígenes pueden remontarse a principios del siglo XX y  a la práctica de la técnica conocida como Autocromo, la cual consistía en la reproducción de una síntesis aditiva, que daba como origen diapositivas de colores, pero que carecía de una definición adecuada, al tiempo que no ofrecía una gama de resolución cromática limitada.

Posteriormente, aparecería la técnica del Kodachrome, la cual sí contaba con la posibilidad de lograr diapositivas de colores brillantes, debido a que usaba una síntesis sustractiva, sin contar con que se aplicaban tres emulsiones, cubriendo así la mayoría del espectro cromático. Así mismo, contaba con la utilización de colorantes amarrillo, magenta y cian. Técnica ésta que se aplicó durante el año 1935, tanto para las diapositivas de 35 mm, como para las cintas cinematográficas de 16 mm, y las cintas de 8 mm.

Para 1940, se había popularizado el uso de la técnica del Kodachrome para conseguir fotografías familiares. Sin embargo, pese a su novedad, las películas y diapositivas de esa época presentaban varios inconvenientes, como por ejemplo los defectos de color, la poco durabilidad de la película,   sobre todo el costo que estas implicaban. De esta forma, en las décadas posteriores se fueron posicionando otro tipo de emulsiones o películas, como la Ektachrome y la Fujichrome. De acuerdo a los anales de la historia de la fotografía, las diapositivas en este tipo de emulsiones vivieron su época dorada durante la década de los setenta, en la cual eran usadas para documentar viajes y momentos familiares. Sin embargo, a partir de esta época la técnica de la diapositiva comenzó a ser desplazada por la fotografía impresa a color.

Sin embargo, a pesar de que la diapositiva perdió terreno en el campo doméstico, numerosos campos profesionales continuaron utilizándolas, durante las últimas décadas del siglo XX, a fin de procurarse un sistema seguro para archivar documentos y hallazgos. No obstante, el comienzo de la era digital, y la posibilidad de registrar hallazgos, documentos y momentos en soportes virtuales, los cuales además pueden ser resguardados y usados en cualquier momento, desde cualquier sitio, han dejado un poco en el olvido esta técnica fotográfica.

Pese a esto, su estudio sí se produce de forma constante, por parte de investigadores y estudiosos que vuelven sobre el pasado para aprender un arte o ciencia determinada. Igualmente, algunas personas continúan manejándolas, debido a que es el soporte en donde prosiguen las imágenes de sus seres queridos. De esta forma, en la actualidad, la Diapositiva ha abandonado un poco su valor utilitario, para ocupar por el contrario un espacio con gran valor histórico, investigativo y sentimental, dando incluso origen a importantes y valiosas colecciones, así como a individuos que sienten verdadera pasión por documentar y atesorar este tipo de objetos.

Así mismo, a nivel filológico y de conservación de documentos, las diapositivas constituyeron un gran aporte, pues permitieron la conservación de textos y libros, que a pesar de las técnicas de conservación son sometidos a la acción del tiempo, cuyas condiciones son un poco más agresivas con el papel que con la emulsión de la diapositiva. En la actualidad ese material ha venido siendo digitalizado, no obstante fue la diapositiva la que consiguió y garantizó su conservación.

Imagen: pixabay.com

Historia de las diapositivas
abril 18, 2016
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