Reglas ortográficas para el uso de la «b»

Origen de la confusión “b” y “v”

Tal vez uno de las reglas que más le cuesta al hablante que se inicia en el estudio del Lenguaje sean aquellas relacionadas con la letra “b”, las cuales dictan qué palabras van con ella en contraposición de la letra “v”.


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En ocasiones la complejidad de este proceso aumenta, si además el hablante en cuestión se topa con palabras homónimas, es decir que a pesar de contar con exacta realización fonética presentan distintas ortografías y significados. Uno de estos casos pueden ser por ejemplo  las formas: Cabo, definida como una fracción de tierra que penetra en el mar / y Cavo: una conjugación en primera persona del singular, en  presente simple del verbo transitivo Cavar.

De esta forma, el hablante no cuenta con ninguna pista fonética que le ayude a reconocer cuál forma es la adecuada para el contexto escrito que le ocupa, teniendo que hacer uso constante del Diccionario, hasta que consiga fijar cognitivamente cuál forma va ligada a cuál significado, a fin de evitar errores futuros, que más que ortográficos también impliquen errores de contenido o coherencia.

Criterios que determinan la letra “b” en una palabra

Según explica la Real Academia Española de la Lengua, en la edición del 2009 se su Ortografía, la confusión en Español responde a una decisión tomada en el momento de pasar ciertas palabras del Latín al Español, puesto que en Latín sí se presenta una oposición fonética entre las realizaciones de “b” y “v”, lo cual se representaba escribiendo cada letra según el caso. De hecho se cree que en el Español Antiguo pudo haber existido también diferencias fonéticas entre una y otra. No obstante estas se han perdido, quedando por tradición el uso de “b” en las palabras derivadas del Latín que así la tuvieran, y “v” para aquellas escritas con esta letra, a pesar de que la realización fonética de estas dos letras sea idéntica en el Español actual, sobre todo en el Español de América.

Así mismo, la Academia señala que se toma como referencia, para saber si una palabra en Español debe ir con “b”, las palabras en Latín que usan “p”. En este sentido por tradición se usa la letra “b” en las formas derivadas del Latín que en este idioma se escribían con la letra “p”: capere → caber / recipere → recibir / sapere → saber.

Reglas ortográficas del uso de la “b”

No obstante, estos dos criterios usados para determinar si una palabra del Español, proveniente directamente del Latín debe ir escrita con “b” o con “v”, la Real Academia Española de la Lengua ha venido sistematizando también algunas reglas ortográficas, las cuales pretenden ilustrar al hablante sobre los casos donde la Ortografía determina que debe hacerse uso del grafema “b”. A continuación, algunas de estas reglas:

 

  1. De acuerdo a la Academia se escribirán con la letra “b” siempre y en toda circunstancia aquellos verbos que en su conjugación en infinitivo terminen en –ir. Por ejemplo: escribir, prohibir, subir, percibir o inhibir. Algunos ejemplos de sus usos dentro de las estructuras oracionales pueden ser los siguientes:

No me gusta exhibir mis problemas en público

El sucumbir es para los débiles

No logro concebir en mi pensamiento tanta maldad

  • De igual forma, la Academia señala como excepción a esta regla, algunos verbos que por tradición se escriben con “v” a pesar de terminar en –ir: servir, vivir o hervir.

 

  1. Así mismo, la Academia dictamina que deben escribirse con “b” todos aquellos verbos que cuentan con la terminación –buir, teniéndose dentro de los ejemplos: contribuir, imbuir o retribuir. En cuanto a los ejemplos de su uso dentro de estructurar oracionales, se distinguen los siguientes:

Atribuir al pueblo la culpa no solucionará la crisis económica

Debemos retribuir con creses el amor recibido

Me gusta distribuir bien las tareas de cada uno antes de comenzar

 

  1. Igualmente, la Academia señala que, siempre y en cualquier circunstancia, deben escribirse con “b” los verbos beber, caber, deber, haber, saber y sorber. En este sentido, algunas de los ejemplos de su uso dentro de estructuras de tipo oracional pueden ser las siguientes:

El saber no es un valor apreciado en los últimos tiempos

Debe haber una solución sostenible en el tiempo

Beber sin parar no es muestra de buena educación

 

  1. De igual forma las terminaciones –aba, -abas- ábamos- abais, -aban, correspondientes a las formas del pretérito imperfecto de los verbos cuya forma en indicativo terminan en –ar. Por ejemplo: amaba, amabas, amábamos, amabais, amaba / cantaba, cantabas, cantábamos, cantabais, cantaban / esperaba, esperabas, esperábamos, esperabais, esperaban.
  1. También la Academia dicta que las formas originadas de la conjunción en pretérito perfecto del verbo ir deben escribirse con “b”: iba, ibas, íbamos, iban, ibais.
  1. En sexto lugar, se ordena que todas aquellas palabras que comiencen con la partícula compositiva bibli- o biblio- deben ir escritas siempre y en toda ocasión con la letra “b”. Por ejemplo: bibliotecario, Biblia y Bibliografía.
  1. Así mismo, la Academia destaca que todas aquellas palabras que comiencen con las sílabas bus-, bur- y bu- deben ir escritas en cualquier circunstancia con la letra “b”. Por ejemplo: busto, burla, búho. No obstante, la palabra vudú y aquellas originadas de ella marcan una excepción para esta regla.
  1. De igual forma, aquellas palabras a las cuales se les agreguen prefijos como bi-, bis- o biz deben ir escritas siempre y en todos sus posibles contextos con la letra “b”. Por ejemplo: bisnieto, bipolar.
  1. También se escriben con “b”, según mandato de la Academia, todas aquellas palabras del Español que empiecen o terminan con la partícula destinada para “vida”: bio- o –bio. Por ejemplo: biografía, microbio.
  1. Otra de las Reglas con respecto a la “b” promulgadas por la Academia indica que se escribirá con “b” aquellas palabras que comiencen por la partícula “bien” por provenir del latín bene. En este sentido se encontrarán formas como bienaventurado, bienvenido.
  1. La Academia también dicta la obligación de escribir “b” en las sílabas que presentan este fonema, cuando estas se encuentre inmediatamente precedidas de otra consonante o por el contrario constituyan la última letra de una palabra. Por ejemplo: Abdominal, objeto, Rob.
  1. Es también una norma de la Academia a este respecto aquella que dicta que toda palabra terminada en –bilidad debe escribirse con “b”. Por ejemplo: amabilidad, posibilidad. No obstante las formas movilidad o civilidad, así como las formas que de ella se originan marcan excepciones a esta norma.
  1. En último lugar, la Academia dicta que aquellas palabras terminadas en –bundo o –bunda deben escribirse bajo cualquier circunstancia con “b”: meditabundo, moribundo, abunda.

Fuente de imagen: lettercult.com

Reglas ortográficas para el uso de la «b»
diciembre 23, 2015
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