Sociolecto

Idiomas y lenguaje

Dentro de la Lingüística, se conoce como Lengua Modelo al ideal de Lengua, regido por las normas y parámetros, que todos los hablantes de una comunidad lingüística consideran el patrón a seguir al momento de hacer uso de ésta, por medio del habla.

Lengua Modelo vs niveles de habla

En contraparte, el habla individual vendrá a ser una realización –cercana o no- de este Modelo, que una Lengua tiene como guía lingüística. Sin embargo, cabe destacar que esta Lengua Modelo, en realidad es una abstracción, inabarcable para cualquier hablante por su gran cantidad de normas y leyes, y que en realidad no llega a usarse nunca, pues resulta más precisa al Lenguaje escrito que a la Lengua hablada como tal.

Por consiguiente, y aun cuando la Sociolingüística no se oriente a sancionar como bueno o negativo un determinado registro oral, los hablantes sí tienen la sensación y el conocimiento instintivo, para identificar cuándo una persona habla correctamente (aproximándose a esta Lengua Modelo) o por el contrario “habla mal” (alejándose de la Lengua Modelo). La Sociolingüística entonces se limitará solamente a observar cómo se dan los procesos de habla, sin juzgar, a fin de poder analizar el habla de un individuo o una comunidad lingüística desde distintos factores sociales, y poder anotar los rasgos y fenómenos que pueden identificar en un momento preciso, en una región, época y condiciones precisas, es decir, a través de un estudio sincrónico de la Lengua.

Unidad y Diferenciación de la Lengua

No obstante, para poder entender la labor de la Sociolingüística, cabría revisar primero los conceptos de Unidad y Diferenciación de la Lengua. En este sentido, la Lingüística define al Lenguaje como un sistema de signos, de carácter dicotómico, el cual está conformado por entidades y rasgos, contrarios pero indivisibles, como por ejemplo la Lengua (definida como el conjunto de normas, que a su vez resultan estáticos, colectivos, inmutables, inabarcables, diacrónica) y el Habla (realización de la Lengua, la cual se distingue por ser dinámica, individual, mutable, finita y sincrónica).

De esta forma, existiría una Lengua o Lengua Modelo, conocida por todos los hablantes en menor o mayor grado, según la formación académica, y una realización de esa Lengua por parte de cada uno de los hablantes, los cuales según su formación, situación comunicativa o necesidades se acercarán o alejarán de esa Lengua. Así  mismo, este proceso individual también se da en colectivo, es decir, que el habla puede ser estudiado como fenómeno individual de un hablante, o a través del comportamiento de una comunidad de habla, según la realización de la Lengua modelo.

Un claro ejemplo de esto lo constituye el Español. De acuerdo a lo que dicta la historia, el Español es una Lengua proveniente de España, la cual durante el proceso de conquista de Europa en América fue traída e impuesta a todos los pueblos originarios y la población africana esclavizada. Así, el Español comenzó también a hablarse en todas las latitudes de Hispanoamérica. Sin embargo, los lingüistas han indicado que se pueden hablar de dos tipos de Español: el Español ibérico y el Español de América, puesto que las realizaciones de uno y otro lo hacen parecer dos variaciones de una misma lengua. Sin embargo, cabe la pena preguntarse por qué la Lingüística habla de variaciones y no de dos lenguas diferentes.

Precisamente, es ahí cuando entran en juego los conceptos de Unidad y Diferenciación, puesto que la Unidad de la Lengua, es decir, el conjunto de normas morfológicas, sintácticas, semánticas y léxicas permiten que tanto la Lengua hablada en España como en América sean identificadas como la misma Lengua. En ese sentido, el la Unidad del Español es lo que hace posible que aun cuando existan variaciones a cada lado del Atlántico los hablantes de cada región puedan comunicarse y entenderse entre sí, hecho tangible que demuestra que sigue tratándose de la misma Lengua. Sin embargo, el hecho de que sea hablada presente variaciones de los distintos niveles lingüísticos, sobre todo a su nivel léxico, permite que la Lingüística pueda identificar variaciones en la realización de dicha Lengua.

Sociolecto

De esta manera, la Sociolingüística identifica algunas variaciones lingüísticas, motivadas a varios factores, como por ejemplo las diferencias diatópicas (aquellas ocurridas por factores geográficos), las diferencias diafásicas (aquellas originadas debido a las condiciones individuales del hablante) y por último las diferencias diastráticas (aquellas presentes en una comunidad de habla, debido a los distintos factores sociales de dicho colectivo). Estas últimas diferencias o variaciones lingüísticas son las que se conocen como Sociolecto.

El Sociolecto entonces es una variación lingüística, determinada por los distintos factores sociales que influyen dentro de una comunidad de habla, entre los cuales pueden distinguirse distintos factores sociolectales como el nivel socioeconómico, el nivel académico, el estrato social al que se pertenece, la procedencia étnica, ascendencia cultural, edad o generación, si la comunidad de habla pertenece a un gremio profesional específico, nexos religiosos, entre otros elementos que pueden servir para distinguir una comunidad de habla dentro de una situación social específica, permitiéndole al lingüista registrar los rasgos o fenómenos lingüísticos presentes dentro de este grupo, en relación a otras comunidades de habla.

Imagen: pixbay.com

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